HÁBITOS PARA SER MÁS EFICIENTE EN TU TRABAJO

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Por Redacción TNE

Con la llegada del 2017 debemos comenzar con un cambio para aumentar la productividad en nuestra empresa. Fomentar mejores acciones que nos beneficia dentro del ámbito laboral, así como el tener un balance en nuestra vida. ¡Comienza hoy mismo!

El bienestar laboral se basa en prácticas que promuevan un buen ambiente y reflejen beneficios directos para todos.

A continuación te compartimos algunas recomendaciones sobre cómo puedes aumentar la eficiencia en tu empresa:

Fijar prioridades

Considerada una de las tareas más complicadas de llevar a cabo cuando estamos desorientados. Realizarla significa ser conscientes de eliminar aquello que está dentro de la cotidianidad y comenzar algo nuevo.

Para desarrollar este hábito lo ideal es elaborar una lista sobre lo que tiene mayor relevancia y estar pendiente de los objetivos que se quieren lograr.

Sin embargo, basta con que descubras lo que realmente es importante en tu trabajo, pensando en un futuro en el que te veas mejor proyectado, para poder decidir realmente a lo que le quieres dedicar tiempo en tu día a día.

No te preocupes, paradójicamente cuando más urgencia tenemos por fijar prioridades es cuando más difícil nos resulta.

Aceptar errores y seguir adelante

¿Cuántas veces hemos escuchado la frase “de los errores se aprende” y aplicado en un sinfín de situaciones? Fracasa cuantas veces sea necesario, es parte de la vida. La diferencia entre la gente exitosa y la “ordinaria”, es la habilidad de seguir levantándose y empezar de nuevo con una mejor estrategia para triunfar.

Cualquiera puede fallar en alguna tarea que le adjudicaron en el trabajo, lo esencial es saber enfrentarlo para aprovechar al máximo la experiencia, aprender de ella y salir adelante.

Es por eso que en las decisiones que se tomen en nuestro entorno laboral —desde la más mínima a la más importante— siempre se corre con el riesgo de cometer equivocaciones; no aceptarlas, empeñarse en alcanzar la perfección o incluso ignorarlas, son acciones que pueden transformarse en obstáculos que impiden tu crecimiento profesional y personal.

Por ejemplo, si nos encontramos en una situación similar (delicada), es recomendable mantener la calma, tomar el tiempo necesario para encontrar una solución y reflexionar sobre lo acontecido.

Siempre hay que tener en cuenta que el éxito no siempre va ligado con la perfección, la idea principal es cometer errores e intentar una y otra vez hasta alcanzarlo.

Crear sinergias

En este rubro el objetivo principal se basa en buscar aquellas personas más adecuadas para complementarnos a nivel personal y laboral. Consiste en la cooperación creativa y el trabajo en equipo.

Para lograrlo es necesario que los involucrados tengan una mentalidad de ganar-ganar y una comunicación efectiva entre los mismos para que se puedan aprovechar las diferencias y desarrollar ideas superiores a las individuales; en otras palabras, ampliar nuestra perspectiva.

También es considerado como parte de un proceso, que durante el mismo, las personas dan a conocer sus experiencias laborales para que en conjunto puedan producir mejores resultados de los que harían de manera individual.

Lo más interesante que resulta de estos hábitos es la valoración —principal conductor de la sinergia— de las diferencias entre las partes involucradas, ya que deberían ser tomadas por fortalezas para llegar a un punto de equilibro dentro del equipo.

Algunos de los ejemplos en los cuales puede presentarse son: al momento de pertenecer a una empresa que busca perfiles que complementen áreas de conocimiento que requieren ser fortalecidas o en algún empleo en donde seas pieza fundamental del equipo que aporte un entendimiento diferencial al resto.

Definir metas

Para la última práctica es importante mencionar que las personas consideradas como efectivas tienen bien definido los objetivos a corto, mediano y largo plazo, e incluso los del día a día.

La idea principal radica en que tu mismo te propongas fines que te reten y mantengan motivado constantemente. Expertos aseguran que el dar seguimiento a dos o tres aspectos del trabajo —a partir de tenerlos claros— ayuda para que no haya desgaste ni desánimo.

De igual manera, establecer metas de calidad y valor te brindará dirección, energía, satisfacción, así como mayores probabilidades de alcanzarlas.
Como recomendación adicional, si diriges una empresa es de suma relevancia alinear los objetivos con los de tus empleados para que consigas mejorar el desempeño de cada uno, así como
lograr mejores resultados.

Finalmente, todo se fundamenta en la rutina. Si administras bien tu día y llevas a cabo estos hábitos se puede asegurar una mayor eficiencia laboral.
Con estas recomendaciones estarás más cerca del bienestar y del éxito de manera productiva y adecuada, ya que ganarás tiempo y evitarás caer en el mayor miedo de todo empleado: el estrés.


Redacción TNE

Autor: Redacción TNE

Equipo de redacción de la Revista TNE. Estamos dedicados a generar ideas al mundo de los negocios.

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