La más reciente investigación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico señala que el tiempo que las personas pasan frente a una pantalla se ha convertido en un factor determinante para su salud mental, satisfacción con la vida y sentido de propósito.
Un nuevo estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico reveló que el uso excesivo de tecnología podría estar mermando el bienestar integral de miles de mexicanos. Según la investigación de la OCDE, en México las personas que pasan más de cinco horas al día frente a pantallas para uso personal tienen más probabilidades de sufrir problemas de salud mental, baja satisfacción con la vida y una menor percepción de sentido de propósito vital.
¿Cómo se realizó el estudio y qué buscaba medir?
La investigación basada en una encuesta internacional realizada entre febrero y marzo de 2025, en la cual participaron 14,611 personas de 14 países incluyendo México, forma parte del Digital Well-being Hub de la OCDE, desarrollado en colaboración con Cisco. La motivación detrás del estudio era comprender si el tiempo de exposición a pantallas puede tener un impacto en el bienestar de las personas.
Para medir el nivel de bienestar de los participantes, la OCDE tomó en consideración tres distintas dimensiones: su salud mental, satisfacción con la vida y eudaimonía, un término que se refiere a la percepción de que la vida tiene sentido y propósito.
Mientras tanto, en cuanto al uso de pantallas, el estudio solamente tomó en cuenta el tiempo destinado a actividades personales o recreativas, excluyendo el uso por motivos laborales o escolares. Para fines del estudio se tomaron en cuenta dispositivos como teléfonos inteligentes, computadoras, tabletas, televisores y consolas de videojuegos.
Con este marco, el organismo comparó distintos niveles de exposición digital y tomó como referencia a quienes pasan entre una y tres horas diariamente frente a una pantalla, ya que a partir de ese punto, el deterioro del bienestar se vuelve más visible.
Cómo afecta al bienestar pasar más de cinco horas frente a una pantalla: OCDE
Las personas que reportan más de cinco horas diarias de uso personal de pantallas presentan un aumento notable en la probabilidad de reportar malestar. Tomando en cuenta las dimensiones analizadas en el estudio, este grupo presenta 44% más probabilidades de tener problemas de salud mental, 47% más probabilidades de baja satisfacción con la vida y 62% más probabilidades de tener una baja percepción de sentido vital, en comparación con quienes pasan entre una y tres horas frente a una pantalla.
No obstante, el informe también señala que un uso muy bajo de pantallas, de cero a una hora diaria, aparece igualmente asociado con peores resultados en algunas dimensiones del bienestar.

El bienestar va más allá del tiempo frente a la pantalla
De acuerdo con la investigación de la OCDE, el tiempo que pasan las personas frente a una pantalla no es el único factor que impacta en el deterioro de su bienestar. El estudio subraya que factores socioeconómicos y de estilo de vida tienen un peso incluso mayor.
Dormir menos de cuatro horas, por ejemplo, se asocia con un aumento de entre 1.5 y 2 veces en la probabilidad de presentar bajos niveles de bienestar en las tres dimensiones analizadas. En contraste, mantener actividad física regular, como salir a caminar al menos siete veces por semana, reduce entre 21% y 22% la probabilidad de malestar.
Por otro lado, la falta de estabilidad económica también aparece como un factor determinante. Las personas que reportan dificultades para saldar sus deudas o llegar a fin de mes con su sueldo presentan entre 1.4 y 2.3 veces más probabilidades de bajo bienestar.
Un llamado al uso responsable de la tecnología
Más allá de establecer una relación directa de causa y efecto, el estudio de la OCDE plantea que el uso excesivo de pantallas forma parte de un conjunto más amplio de hábitos y condiciones de vida que influyen en el bienestar de las personas.
En el caso de México, donde la conectividad móvil y el consumo digital continúan en ascenso, el umbral de las cinco horas diarias funciona como una señal de alerta de las consecuencias que puede llegar a provocar la sobreexposición digital para la salud mental y la calidad de vida de las personas.
Con su estudio, la OCDE no pretende hacer un llamado a que las personas apaguen su celular o dejen de usar pantallas en sus tiempos libres, sino promover un uso más consciente, responsable y equilibrado de la tecnología.











