A medida que la tecnología avanza, lo que antes parecía insustituible, se transforma en innecesario, por lo que surge una pregunta clave: ¿qué actividades, productos o servicios podrían desaparecer antes de que termine la década?
Los avances tecnológicos constantemente están redefiniendo la manera en que vivimos los seres humanos. Basta con recordar los CDs de música o los DVDs de películas, que hace poco más de una década eran parte esencial del entretenimiento en casa y hoy prácticamente han quedado relegados a colecciones nostálgicas debido al surgimiento de las plataformas digitales.
Algo similar ha sucedido con las cámaras digitales compactas, que fueron desplazadas por la gran calidad de los smartphones, entre muchos otros dispositivos. Estos ejemplos reflejan que lo que en la actualidad es común, mañana puede volverse obsoleto.
Hoy en día, los avances en inteligencia artificial, biometría, digitalización y conectividad están acelerando esta tendencia a un ritmo nunca antes visto, por lo que de acuerdo con especialistas en tecnología para el final de la década, distintas prácticas y productos cotidianos podrían perder relevancia o incluso desaparecer, ¿cuáles son estos? Sin duda vale la pena echar un vistazo, ya que conocerlos ayuda a las empresas y a las personas a anticiparse a los cambios y adaptarse a un nuevo entorno.
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Contraseñas tradicionales
Las contraseñas llevan décadas siendo el mecanismo estándar para autenticar la identidad de los usuarios en la red, sin embargo, en la actualidad representan una de las mayores vulnerabilidades en la cadena de seguridad digital, tanto para las empresas como para los individuos, y cambiarlas periódicamente o enfrentarse a intentos de phishing puede ser una práctica desgastante.
Debido a lo anterior, los gigantes tecnológicos están apostando por las “passkeys” para sustituirlas. Estas identificaciones digitales basadas en el estándar “FIDO2/WebAuthn” utilizan biometría o llaves de seguridad físicas, eliminando la necesidad de memorizar combinaciones de letras y números. Google ya las comenzó a implementar como el método de autenticación por defecto para sus cuentas en algunas regiones del mundo, mientras que otros pesos pesados en la industria, incluyendo Apple y Microsoft, siguen el mismo camino.
Cada vez más servicios y plataformas online se preparan para abandonar el uso de claves de acceso tradicionales, por lo que los tecnólogos prevén que para antes del 2030, las contraseñas como las conocemos podrían convertirse en un recuerdo del pasado, dando paso a una era donde los accesos serán más ágiles y a la vez con mayor seguridad.
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Firmas con pluma en trámites oficiales
Durante décadas, la firma en papel ha sido el medio más común para validar contratos, actas y trámites legales. Sin embargo, en una era donde la digitalización se convierte en prioridad, este mecanismo comienza a quedar rezagado frente a alternativas más rápidas, seguras y prácticas.
Hoy en día, servicios de firma electrónica como DocuSign y Adobe Sign tienen validez legal en gran parte del mundo, lo que ha permitido a empresas y ciudadanos reducir tiempos y costos administrativos. Incluso los gobiernos ya avanzan hacia la adopción de la firma electrónica avanzada en procesos fiscales, notariales y judiciales.
Más allá de la comodidad, este cambio ofrece ventajas en materia de trazabilidad y protección contra fraudes, es por eso que se espera que de aquí al final de la década, firmar con tinta podría volverse intrascendente y quedar reservado únicamente para casos simbólicos o ceremoniales, mientras la mayoría de los procesos se realizará de forma completamente digital.
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Procesos de reclutamiento manuales
Revisar currículums impresos o incluso digitales de manera manual está quedando en el pasado, ya que depender del ojo humano para filtrar talento en una era donde los especialistas de RH reciben cientos de postulaciones puede resultar lento e ineficiente.
Hoy, existen soluciones de inteligencia artificial capaces de analizar perfiles profesionales, cruzar datos con el historial de desempeño de candidatos y profundizar en muchos otros factores para predecir su compatibilidad con las necesidades de la empresa, entre muchas otras cuestiones.
De cara al 2030, lo más probable es que los procesos de reclutamiento manuales se conviertan en algo obsoleto y las áreas de Recursos Humanos se apoyen en plataformas inteligentes que optimicen cada paso, mientras los reclutadores humanos se enfocan en tareas estratégicas de retención y desarrollo del talento.

4. Códigos PIN para pagos en terminales
Introducir un PIN en una terminal de punto de venta ha sido por años el estándar para autenticar transacciones. No obstante, este método está siendo rápidamente desplazado por alternativas más seguras y convenientes basadas en biometría.
En supermercados y bancos de distintos países ya es posible pagar colocando la huella digital, mostrando el rostro o escaneando la palma de la mano, sin necesidad de recordar un número. Visa y Mastercard lideran pruebas piloto con terminales que reconocen al cliente mediante biometría, lo que promete una experiencia más ágil y segura tanto para consumidores como para comercios.
Debido a lo anterior, el futuro de los pagos apunta a eliminar por completo la necesidad de códigos PIN, dando paso a un ecosistema donde la identidad del usuario será la clave principal para autorizar transacciones.
5. Tarjetas SIM físicas
Para muchos especialistas en tecnología, los chips que durante años fueron indispensables para que los dispositivos móviles puedan conectarse a la red ya tienen sus días contados. Con la llegada de la eSIM y la iSIM que está integrada directamente en el procesador del dispositivo, la necesidad de cambiar manualmente una tarjeta para migrar de operador se vuelve innecesaria.
Apple y Samsung han impulsado fuertemente este cambio y las operadoras alrededor del mundo avanzan en la adopción de este estándar. De hecho, el nuevo iPhone 17 que acaba de ser lanzado al mercado por el gigante de la tecnología ubicado en Cupertino, California ya cuenta con eSIM y no necesitará un semiconductor para conectarse a la red.
Además de mayor comodidad, según los expertos, estas tecnologías ofrecen beneficios en seguridad y en eficiencia logística, marcando la pauta hacia un futuro en el que conectarse a una red móvil será un proceso totalmente digital, inmediato y mucho más flexible.
6. Call centers con agentes humanos en tareas rutinarias
Llamar a un centro de atención, esperar varios minutos y hablar con un agente para resolver una duda básica es un proceso que suele ser tedioso, por lo que está dejando de ser la norma. Hoy en día, los usuarios prefieren soluciones inmediatas mediante chatbots, asistentes virtuales o plataformas de mensajería como WhatsApp.
Gracias a los avances en IA generativa, los sistemas pueden comprender lenguaje natural, gestionar solicitudes complejas y redirigir el problema con un agente humano únicamente cuando es estrictamente necesario. Esto no solo mejora la experiencia del cliente, sino que también reduce costos operativos para las empresas.
Aunque los agentes humanos seguirán existiendo, su rol será más especializado. Según las predicciones se dedicarán principalmente a atender casos críticos, resolver conflictos o brindar atención premium. Sin embargo, se espera que para finales de la década, la mayoría de las consultas rutinarias estén completamente automatizadas.
7. Tarjetas de embarque impresas en aeropuertos
A medida que la biometría avanza, los pases de abordar impresos están siendo reemplazados por alternativas más eficientes. Actualmente, la mayoría de aerolíneas ofrece la opción de recibir la tarjeta digital en una aplicación o wallet, agilizando el proceso de check-in.
Adicionalmente, muchos aeropuertos alrededor del mundo ya integran sistemas biométricos que permiten al pasajero identificarse y abordar sin necesidad de mostrar ningún documento físico. Esta práctica acelera el flujo de viajeros, mientras que ayuda a fortalecer la seguridad en las terminales.
Si bien, debido a los costos asociados a la infraestructura de esta tecnología podría no ser para el final de esta década, pero se espera que en los próximos diez años, el embarque digital y biométrico sea la norma en los aeropuertos, siguiendo procesos diseñados para ser rápidos y sustentables.
8. Publicidad genérica en medios masivos
Las campañas publicitarias genéricas que solían dominar la televisión, la radio o los periódicos impresos están perdiendo terreno frente a nuevas estrategias basadas en datos. Hoy, el marketing hiperpersonalizado impulsado por soluciones avanzadas de análisis de datos y modelos de inteligencia artificial generativa, permiten a las marcas llegar a cada usuario con mensajes diseñados a su medida, en el momento y canal adecuados.
Para 2030, la publicidad genérica será vista como una estrategia poco eficiente, mientras que la personalización, el análisis de datos en tiempo real y la creatividad dinámica dominarán el panorama publicitario.
El mundo se transforma a una velocidad sin precedentes y las empresas deben adaptarse rápido. Lo que hoy representa una ventaja competitiva, mañana puede ser obsoleto.
Tanto para las organizaciones como para los individuos, la clave está en no estancarse, mantener la mente abierta a los cambios y aprovechar la tecnología como una herramienta para innovar y abrir la puerta a nuevas oportunidades que hace apenas unos años eran impensables.







