El VAR, el fuera de lugar semiautomático y los sensores en el balón influyeron en varias decisiones que modificaron el rumbo de distintos partidos, dejando claro el papel de la tecnología en este deporte.
La justa deportiva veraniega confirmó que el futbol ya no depende únicamente del talento de los jugadores o del criterio del árbitro. La tecnología en el Mundial apareció en cada encuentro para resolver acciones que hace unos años habrían quedado sujetas a la interpretación humana.
El VAR, el fuera de lugar semiautomático, los sensores instalados en el balón y los nuevos protocolos de revisión influyeron en decisiones que modificaron el transcurso de los partidos. Cada revisión detuvo el juego por unos instantes, pero también cambió el destino de varias selecciones.
En algunos casos, las herramientas tecnológicas respaldaron la decisión inicial del cuerpo arbitral; en otros, corrigieron sanciones, invalidaron anotaciones o confirmaron goles que siguieron siendo motivo de discusión incluso después del silbatazo final. La tecnología en el Mundial terminó por convertirse en un factor determinante dentro del terreno de juego.
Messi evitó la expulsión tras la revisión del VAR
Durante el partido entre Argentina y Argelia, Lionel Messi realizó una fuerte entrada sobre Aïssa Mandi y la jugada fue revisada por el VAR.
Tras analizar las imágenes, el árbitro decidió mantener la sanción inicial. La permanencia del capitán argentino hizo posible un triplete que le dio la victoria a su selección y permitió comenzar el torneo con un resultado positivo, imponiéndose al resto de los equipos del grupo J.
El sensor del balón anuló el gol de Croacia
El conjunto croata celebró un gol que le daba ventaja sobre Portugal. Sin embargo, la anotación fue invalidada porque el sensor del balón detectó un ligero contacto previo de Igor Matanovic.
Ese toque activó la revisión del fuera de lugar semiautomático y permitió anular el gol. Sin ese sensor, probablemente la anotación habría sido válida y, aunque nadie puede asegurar que Croacia hubiera ganado el encuentro, el marcador habría obligado a Portugal a modificar su planteamiento y asumir mayores riesgos durante la segunda mitad.
El VAR anuló el gol de Egipto frente a Argentina
Una situación similar vivió Egipto. El equipo africano logró marcar frente a Argentina, pero el VAR detectó un pisotón previo sobre Lisandro Martínez durante la construcción de la jugada.
En un primer momento, la infracción pasó desapercibida. Sin embargo, la reconstrucción completa de la acción permitió invalidar el gol. El tercer tanto egipcio pudo llevar el partido a tiempos extra e incluso eliminar a la selección argentina.
El gol de Bellingham rodeado de dudas
La polémica entre Inglaterra y Noruega surgió por un posible contacto del balón con uno de los cables que sostiene la cámara aérea instalada sobre el campo durante la jugada que terminó en el gol de Jude Bellingham.
El VAR revisó la acción y determinó que la anotación era válida, lo que selló la eliminación de Noruega. Aun así, parte de la afición noruega sostiene que el gol debió anularse y que el juego debió reanudarse con un balón a tierra.
El VAR cambió una amarilla por una expulsión
Un momento de tensión ocurrió entre Leandro Paredes y Breel Embolo. El árbitro mostró inicialmente una tarjeta amarilla al mediocampista argentino; sin embargo, la revisión cambió por completo la interpretación de la jugada.
Finalmente, determinó que Embolo había simulado la falta, por lo que recibió una segunda amonestación y fue expulsado. Sin las imágenes proporcionadas por el sistema de revisión, el castigo inicial habría permanecido y Argentina habría quedado en riesgo de perder a un jugador, un detalle que pudo desequilibrar el encuentro.
El rebote cambió la decisión arbitral
Otra de las acciones polémicas de Argentina ocurrió cuando Lionel Messi asistió el gol de Enzo Fernández frente a Inglaterra. Los ingleses reclamaron un fuera de lugar del delantero argentino.
Después de revisar la jugada completa, el árbitro determinó que el rebote del balón en el poste daba inicio a una nueva acción ofensiva. Con ese criterio, el gol fue válido. La tecnología en el Mundial permitió respaldar la decisión, que probablemente habría dependido únicamente de la percepción del árbitro asistente en otro contexto.
Irán perdió un gol por la cruda tecnología en el Mundial
En los minutos finales de su partido contra Egipto, Irán consiguió anotar el gol que parecía darle la victoria.
Sin embargo, el sistema de fuera de lugar semiautomático detectó una posición adelantada por apenas centímetros. La anotación fue anulada, el empate quedó sellado y la selección iraní terminó al borde de la eliminación.
Años atrás, ese gol casi con seguridad habría sido válido, ya que ningún juez tiene la capacidad de detectar diferencias milimétricas mientras sigue una jugada a máxima velocidad.
La tecnología en el Mundial demostró que varias decisiones pudieron cambiar clasificaciones, provocar tiempos extra o modificar planteamientos técnicos. Al mismo tiempo, redujo errores y ofreció un mayor respaldo a las determinaciones arbitrales.
Lo que antes dependía únicamente del ojo humano ahora pasa por cámaras, sensores y sistemas de análisis. Con el paso del tiempo, estas herramientas podrían seguir evolucionando para mejorar la experiencia de la afición y reducir las dudas sobre el resultado de cada partido.








