El ganador del Oscar al Mejor Actor en 2014 decidió adelantarse a un posible uso indebido de su imagen con IA, patentando su rostro y su voz, marcando un precedente inédito en la batalla de la industria del entretenimiento contra los deepfakes y el uso no autorizado de la IA.
A medida que aumenta la preocupación en torno al uso no autorizado de la inteligencia artificial para la generación de deepfakes altamente realistas en la industria creativa, el reconocido actor estadounidense, Matthew McConaughey, ha patentado legalmente su imagen y su voz ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) como una estrategia para prevenir que se generen imitaciones o réplicas digitales suyas, sin su autorización.
¿Cómo hizo McConaughey para patentar su imagen y protegerla de la IA?
De acuerdo con una fuente cercana a la Oficina de Patentes de Estados Unidos, durante los últimos meses, la USPTO aprobó ocho solicitudes de registro de marca presentadas por el actor, las cuales incluyen fragmentos de video y audio donde aparece mirando a cámara, sonriendo, llorando e incluso en uno de ellos aparece pronunciando su icónica frase “alright, alright, alright”, inmortalizada en la película Dazed and Confused de 1993.
Los registros también contemplan clips breves del actor en distintos escenarios, como sentado frente a un árbol de Navidad o de pie en un porche, todos ellos asociados directamente a su identidad pública.
De esta forma, el equipo legal del actor, encabezado por los abogados Kevin Yorn y Jonathan Pollack, busca establecer un marco legal que garantice que cualquier uso de la imagen de McConaughey cuente con su consentimiento explícito.
“Con esto simplemente buscamos crear un perímetro claro en torno a la propiedad de la imagen de cada actor”, declaró el ganador del Oscar al Mejor Actor en 2014. “Para que el consentimiento y la atribución se vuelvan la norma en la era de la IA”, añadió al respecto.
Un proceso encabezado por abogados de peso en Hollywood

El proceso de registro legal para patentar la imagen de Matthew McConaughey está siendo liderado por un equipo legal encabezado por los abogados Kevin Yorn y Jonathan Pollack, figuras reconocidas en Hollywood por representar previamente a actores como Scarlett Johansson y Zoe Saldaña, precisamente en casos relacionados con el uso ilegal de su imagen.
El equipo afirma que hasta ahora no tienen ninguna prueba o registro de que la imagen de McConaughey haya sido utilizada de forma indebida hasta ahora, sin embargo, el propósito de patentar su voz y rostro es justamente anticiparse a futuros abusos y contar con una herramienta jurídica sólida que le permita al actor llevar cualquier infracción directamente a tribunales federales, algo que no siempre es posible bajo las leyes estatales de derecho de publicidad.
Cabe destacar que el protagonista de Interestellar no está en contra del uso de la inteligencia artificial en la industria del entretenimiento, simplemente considera que debe ser utilizada de forma justa, responsable, transparente y con el consentimiento de los actores.
De hecho, McConaughey es inversionista en la reconocida startup de tecnología de clonación de voz, ElevenLabs, y recientemente colaboró con la compañía para crear una versión en español de su podcast “Lyrics of Livin”, utilizando una réplica de su voz generada con su autorización expresa.
Un precedente que podría redefinir el uso de la imagen de los actores
Por otro lado, McConaughey no es el primer actor en actuar legalmente para proteger su imagen de la IA, pero sí en hacerlo con un enfoque proactivo. En los últimos años, celebridades como Tom Hanks, Taylor Swift y Scarlett Johansson han denunciado públicamente el uso no autorizado de su imagen o su voz, mediante réplicas de inteligencia artificial.
Scarlett Johansson, por ejemplo, presentó una demanda en 2023 contra OpenAI cuando la startup generó una voz femenina para ChatGPT basada en su voz. Sin embargo, el caso de McConaughey destaca por ser el primer intento de utilizar la ley de marcas registradas como escudo frente a la IA, un precedente que en caso de funcionar podría ser replicado por otros actores y músicos en un futuro no muy lejano.
Más allá de proteger su propia imagen, el movimiento del actor podría convertirse en un precedente clave para redefinir la propiedad de la identidad digital en la era de la inteligencia artificial, a medida que esta tecnología sigue marcando la pauta en Hollywood y toda la industria del entretenimiento.











