La startup de Guadalajara ha desarrollado un dispositivo que ha llamado la atención en la industria healthtech, debido a la innovadora forma en la que aprovecha nanotecnología para detectar biomarcadores en la sangre y facilitar la detección temprana del cáncer de mama.
En un contexto como el de América Latina donde desafortunadamente la detección tardía del cáncer de mama continúa siendo uno de los mayores desafíos de salud pública, una startup mexicana busca ayudar a combatir esta problemática mediante una innovadora solución. Se trata de mi-BiomarK, un emprendimiento biotecnológico que utiliza nanotecnología para identificar biomarcadores en la sangre y facilitar diagnósticos oportunos, con el potencial de salvar millones de vidas en la región.
La startup fue fundada en 2024 por egresados del Tecnológico de Monterrey campus Guadalajara con formación en biociencias y negocios. Originalmente surgió como un reto académico enfocado en trabajar con nanopartículas de oro y encontrar una aplicación médica de impacto social, pero a partir de una investigación enfocada en biomarcadores sanguíneos vinculados a la detección del cáncer de mama, el proyecto evolucionó del aula a convertirse en una startup con proyección internacional dentro del ecosistema healthtech.
Diagnóstico accesible desde la nanotecnología
La propuesta central de mi-BiomarK gira en torno a un kit de diagnóstico basado en un sistema colorimétrico que emplea nanopartículas de oro para detectar biomarcadores específicos en muestras de sangre.
En otras palabras, es un dispositivo creado para cambiar de color cuando detecta la presencia de la enfermedad en la sangre, lo que simplifica la interpretación de resultados y reduce la necesidad de infraestructura especializada o personal altamente capacitado. En caso de detectar alguna anomalía que pueda indicar cáncer, el protocolo continúa con estudios confirmatorios convencionales.

Por otro lado, más allá del diagnóstico inicial, la tecnología de mi-BiomarK tiene el potencial de evolucionar hacia la predicción de metástasis o resistencia a tratamientos, así como adaptarse en el futuro a otros tipos de cáncer como páncreas, colorrectal o pulmón, ampliando su impacto en la salud pública.
De acuerdo con Daana Sánchez, cofundadora de la startup, su solución es más rápida, más fácil de implementar, menos invasiva y de menor costo que otros métodos tradicionales como las mamografías o las pruebas moleculares complejas, incluso en clínicas comunitarias o zonas con recursos limitados.
Reconocida internacionalmente
A pesar de que el dispositivo de mi-BiomarK aún se encuentra en fase de validación clínica, pruebas piloto y procesos de patente previos a su certificación y comercialización, la startup de healthtech ha llamado la atención en todo el mundo, acumulando una importante cantidad de galardones en distintas ferias de innovación.
En diciembre de 2025 la startup mexicana fue seleccionada de entre más de 15,000 propuestas como uno de los 100 proyectos más innovadores del mundo en el Prototypes for Humanity en Dubái.
Mientras tanto, a nivel competitivo, la iniciativa terminó entre los primeros lugares en el concurso Santander X University México 2026, el Demo Day del CORAMINO Accelerator Program y la final nacional de los Global Student Entrepreneur Awards 2026, además de triunfar en el Startup Challenge 2025 y recibir financiamiento para el desarrollo y protección de su patente.
¿Qué sigue para mi-BiomarK?
Los recursos que mi-BiomarK ha obtenido por sus distintos premios en materia de innovación, incluyendo los $300 mil pesos que obtuvo por haber llegado a la final del Reto Santander X University y Startup México 2025, están siendo destinados mayormente a pruebas piloto para continuar mejorando su dispositivo, así como la compra de reactivos y avance hacia la validación científica, pasos esenciales antes de iniciar estudios clínicos con pacientes reales y buscar inversión privada que permita su llegada al mercado.
Finalmente, Kelia Cáceres, otra de las cofundadoras de la startup, reveló que tienen planeado escalar la tecnología de mi-BiomarK comercializando la patente de su tecnología con hospitales y laboratorios, evitando así los costos de manufactura directa y acelerando su expansión regional. Actualmente están en un proceso de validación científica, llevando a cabo estudios clínicos colaborativos y alianzas estratégicas que les ayuden a comercializar su dispositivo en México y América Latina.
De concretarse esta ruta, la startup podría posicionarse como un referente latinoamericano en biotecnología aplicada al diagnóstico temprano del cáncer de mama, demostrando que la fusión de una solución tecnológica con propósito social con una visión de negocio puede traducirse en innovación con impacto real.







