La transición del papel a lo digital estuvo acompañada de dudas legales, resistencia al cambio y cuestionamientos sobre la validez de las nuevas herramientas. Con el tiempo, esos procesos se normalizaron y demostraron que la tecnología podía hacer más eficientes las operaciones sin sacrificar la confianza.
Ahora las organizaciones enfrentan un nuevo cambio de paradigma. La inteligencia artificial acelera procesos, automatiza tareas y mejora la productividad. Sin embargo, también abre la puerta a riesgos inéditos para la información y debido a esto, la ciberseguridad por la evolución de la IA se ha convertido en una prioridad para las empresas que buscan innovar sin comprometer sus datos.
Para Homero Filigrana Medina, experto consultor en servicios y soluciones en ciberseguridad, adopción a la nube y transformación digital, asegura que la inteligencia artificial llegó para quedarse. No obstante, advierte que su adopción debe ir acompañada de gobernanza, regulación y una estrategia sólida de protección de la información.
1. ¿Cómo está utilizando la delincuencia la IA para hacer ataques más sofisticados?
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta poderosa para las organizaciones, pero también para los ciberdelincuentes. Entre los principales vectores de ataque destaca el phishing hiperrealista, donde los atacantes se hacen pasar por compañeros de trabajo para obtener credenciales o información sensible.
También utilizan voces y videos sintetizados para cometer fraudes, simulan la identidad de personas conocidas y solicitan dinero o datos mediante aplicaciones de mensajería, como WhatsApp y otros canales digitales.
Otro riesgo es el desarrollo de malware más dinámico, capaz de identificar vulnerabilidades y encontrar rutas de acceso en sistemas con brechas de seguridad. A ello se suma el reconocimiento automatizado de patrones, lo que permite detectar fallas a gran escala sin intervención constante de un operador humano.
Debido a que ahora una persona trabaja de la mano con la IA para poder realizar este tipo ataques, los costos son menores y se optimizan los tiempos para generar amenazas.
2. ¿Cuáles son los mayores riesgos para la ciberseguridad por la evolución de la IA en las empresas?
El principal riesgo es la exposición de información sensible cuando las organizaciones implementan herramientas de inteligencia artificial sin controles, políticas de seguridad o una estrategia de gobernanza.
Si los sistemas tienen acceso a documentos internos sin una adecuada clasificación, pueden quedar expuestos datos personales de colaboradores, información estratégica, procesos de fabricación o secretos comerciales.
Otro desafío es el Shadow AI. Ocurre cuando los empleados utilizan herramientas gratuitas o no autorizadas sin supervisión del área de tecnología. Esta práctica puede provocar fugas de información y compartir datos corporativos con plataformas externas.
Por ello, Homero Filigrana señala que la adopción de inteligencia artificial debe realizarse mediante soluciones reguladas, con supervisión y controles definidos por la organización, ya que puede beneficiar a todo tipo de empresas: financieras, manufactureras, educativas, entre otras.
3. ¿Qué controles deberían implementar las organizaciones antes de habilitar herramientas de IA?
La base debe ser una estrategia de gobernanza de la información, que incluya:
- Políticas de uso de la inteligencia artificial.
- Clasificación y etiquetado de la información sensible.
- Un comité responsable de supervisar el uso de estas herramientas.
Ese comité debe evaluar de forma permanente los riesgos para la privacidad y seguridad de la información, verificar el cumplimiento de la legislación aplicable y actualizar las políticas conforme evolucionen las tecnologías y las regulaciones.
Desde el área de Seguridad de la Información también deben implementarse controles técnicos como filtrado de datos, monitoreo de accesos, auditorías de prompts y soluciones de Data Loss Prevention (DLP) para prevenir fugas de información.
La capacitación también es indispensable. Los colaboradores deben conocer las políticas internas, utilizar únicamente las herramientas autorizadas y aplicar buenas prácticas para proteger la información de la organización.
Aunque la IA implica riesgos que deben gestionarse, el especialista señala que las empresas deberán adoptarla con una estrategia segura, estructurada y bien planificada para maximizar sus beneficios y reducir posibles impactos.
4. ¿Cuál es el mayor mito que están creyendo las empresas sobre la IA y la ciberseguridad?
Uno de los principales mitos es pensar que la inteligencia artificial sustituirá por completo al factor humano. Aunque automatiza tareas operativas y optimiza procesos, todavía requiere supervisión para garantizar un uso seguro de los datos.
La IA no determina por sí sola qué información es sensible ni decide qué contenido debe protegerse. Esa responsabilidad sigue recayendo en las personas mediante mecanismos de control, validación y gobernanza.
Más que eliminar empleos, Homero Filigrana considera que esta tecnología transformará funciones. Permitirá que los colaboradores dediquen más tiempo a actividades estratégicas, creativas y de innovación, mientras la inteligencia artificial asume tareas repetitivas.
5. ¿Qué tendencias veremos en 2027?
La inteligencia artificial continuará evolucionando tanto para fortalecer la ciberseguridad como para desarrollar ataques cada vez más sofisticados. Esto dará paso a una carrera constante entre quienes buscan vulnerar sistemas y quienes desarrollan nuevas herramientas de protección.
También crecerán los marcos regulatorios nacionales e internacionales. Además, surgirán más modelos especializados en prevención, detección y contención de amenazas.
Para el experto en ciberseguridad, la discusión ya no gira en torno a si las empresas utilizarán inteligencia artificial. La verdadera pregunta es cómo la incorporarán de forma segura. La adopción será inevitable, pero deberá apoyarse en políticas de uso, programas de concientización y controles que protejan la información.
La evolución tecnológica demuestra que cada avance trae nuevos retos. Así como la digitalización sustituyó los archivos físicos por documentos electrónicos, la inteligencia artificial representa la siguiente etapa de esa transformación.
Actualmente la ciberseguridad por la evolución de la IA se perfila como uno de los principales desafíos para las organizaciones. Desde la perspectiva de Filigrana Medina, el objetivo no es frenar la adopción de esta tecnología, sino acompañarla con gobernanza, regulación, capacitación y controles de seguridad que permitan proteger la información mientras se aprovecha su potencial para impulsar el crecimiento y la competitividad.









