Los especialistas de IBM advierten que las organizaciones corren el riesgo de quedarse atrás si no transforman el uso personal de la inteligencia artificial de sus empleados en una estrategia corporativa sólida y gobernada por las compañías.
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cotidiana para millones de trabajadores mexicanos que diariamente la utilizan para elevar su productividad, optimizar su tiempo y potenciar su creatividad. Sin embargo, las organizaciones en México todavía enfrentan grandes retos para poder aprovechar al máximo su potencial. Así lo demostró la investigación titulada AI Productivity Survey, presentada por IBM durante el Tech Summit México 2025, el cual se llevó a cabo el pasado 16 de octubre en la Ciudad de México.
La brecha de adopción de IA entre los empleados mexicanos y las empresas
El estudio que reúne las perspectivas de más de 4,000 profesionales de oficina en Estados Unidos, Canadá, México y Brasil, reveló que nueve de cada diez empleados en México ya utilizan herramientas de IA en su jornada laboral, pero sólo cuatro de cada diez perciben que su empresa la está aprovechando al máximo. Este hallazgo refleja que la adopción tecnológica ha crecido por iniciativa de los individuos y no de las organizaciones.
Lo anterior no se debe necesariamente a que las empresas no les proporcionan herramientas a sus trabajadores. De hecho, según el informe realizado en colaboración con la firma de investigación de mercados, Censuswide, ocho de cada diez compañías mexicanas afirman haber implementado IA en sus operaciones, sin embargo, todo indica que su uso corporativo aún está lejos de ser óptimo.
A pesar de que la mayoría de las empresas ofrece a sus trabajadores soluciones de IA, apenas el 25% de los empleados utiliza las herramientas proporcionadas por su organización, mientras que otro 35% combina soluciones personales con corporativas y un 25% adicional recurre únicamente a plataformas externas, una práctica conocida como Shadow AI, que implica riesgos de seguridad y cumplimiento normativo para la empresa.
“Hoy prácticamente todos usamos alguna herramienta de IA, pero eso no significa que la empresa esté capitalizando ese uso”, señaló Mauricio Torres, presidente y líder de Tecnología de IBM México. “No se trata de adoptar tecnología porque está de moda, sino de lograr un retorno de inversión real, con resultados tangibles en productividad y eficiencia”.
El estudio demuestra adicionalmente que a pesar de que la gran mayoría de los empleados no utiliza las herramientas de IA que les proporciona su propia empresa, están viendo los beneficios de esta tecnología directamente reflejados en mejoras en su eficiencia individual. El 86% de los encuestados afirmó que estas herramientas los hacen más productivos, con ahorros de entre una y hasta seis horas por semana.
Entre los principales beneficios mencionados destacan una mayor rapidez en la ejecución de tareas (65%), mejor gestión de las cargas de trabajo (49%), mayor precisión (49%) y optimización de la toma de decisiones (39%). Además, el 40% de los trabajadores asegura que la IA les permite enfocarse en actividades estratégicas y creativas.

Retos estructurales a superar
De acuerdo con el estudio de IBM, entre los principales obstáculos para una adopción efectiva destacan la falta de capacitación del personal (49%), dificultades para integrar la IA con los sistemas existentes (41%) y las preocupaciones sobre privacidad y protección de datos (39%).
Por otro lado, la investigación también evidencia una clara brecha de habilidades entre los profesionales. Mientras que 91% de los trabajadores se siente capaz de usar la IA de forma efectiva, solo el 39% confía en su capacidad para implementarla dentro de su entorno laboral.
Otro importante reto a nivel global es el Shadow AI, que hace referencia al uso de herramientas de IA no autorizadas en el espacio de trabajo. De acuerdo con la investigación, una de cada cinco empresas ha experimentado filtraciones de datos derivadas del uso de IA fuera del control corporativo. Los especialistas de IBM advierten que la solución no es prohibir estas prácticas, sino cerrar la brecha con mejores herramientas internas, acompañadas de gobernanza, auditoría y cumplimiento.
“Las empresas deben apostar por una IA confiable, transparente y centrada en el ser humano para que la adopción sea segura y sostenible”, subrayó Torres. “El impacto reputacional de un mal manejo puede ser demasiado alto”.
La investigación de IBM demuestra cómo la IA ya forma parte de las herramientas personales de los trabajadores mexicanos. El desafío ahora, está en que las empresas logren transformar ese uso personal en ventajas corporativas competitivas, con menos Shadow AI y más plataformas seguras, integradas y gobernadas.











