GhostLock es una vulnerabilidad en Linux que permaneció oculta desde 2011 y permite a un usuario con acceso local obtener permisos de administrador.
Una vulnerabilidad en Linux, conocida como GhostLock, permite que cualquier usuario con acceso al sistema obtenga privilegios de administrador. El fallo estuvo presente desde 2011 en la mayoría de las distribuciones de este sistema operativo y solo recibió un parche en abril de 2026.
La investigación que dio a conocer la vulnerabilidad estuvo a cargo de Nebula Security, que además desarrolló un exploit funcional para demostrar el alcance del problema. Según sus pruebas, el ataque tuvo una tasa de éxito del 97 % y logró tomar el control completo del equipo en alrededor de cinco segundos.
¿Cómo funciona esta vulnerabilidad en Linux?
El error aparece durante un proceso interno del kernel que administra tareas y recursos, y provoca que trabaje con información inválida.
Un atacante con acceso local al equipo puede hacer que el sistema utilice información que ya había sido eliminada y manipular ese proceso para obtener permisos de root, el nivel más alto de acceso.
Con ese control, puede ejecutar cualquier acción en el sistema e, incluso, en algunos casos, escapar de un contenedor y acceder al sistema principal. Esta vulnerabilidad en Linux representa un riesgo importante para los equipos que aún no han sido actualizados.
Parche y recomendaciones
GhostLock afecta a casi todas las versiones de Linux que incorporaron ese código desde 2011. La vulnerabilidad recibió una calificación de 7.8 sobre 10, considerada alta, porque el atacante necesita haber iniciado sesión previamente en el sistema.
Las distribuciones de Linux ya comenzaron a implementar el parche correspondiente. Hasta ahora no existen reportes de ataques públicos que aprovechen GhostLock, pero los especialistas recomiendan instalar las actualizaciones lo antes posible para reducir el riesgo de esta vulnerabilidad en Linux.
Nebula Security también explicó que encontró la vulnerabilidad con VEGA, una herramienta basada en inteligencia artificial para detectar errores de seguridad. Además, señaló que GhostLock puede combinarse con otras vulnerabilidades. Como ejemplo, mostró una cadena de ataque que comienza con un fallo en Firefox y termina con el control total del dispositivo.








