¿Cuál es el estado actual de la demanda para tus productos? Si conoces esta información en tiempo real, puedes optimizar tus procesos para entregar lo que el cliente está buscando.
La inteligencia artificial (IA) tiene el potencial de transformar la producción y simplificar procesos complejos y solucionar problemas de forma más efectiva a la hora de fabricar productos. A esto se suma la exigencia de los clientes, cuyas expectativas son más altas y buscan a toda costa que sean satisfechas.
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Para que tengas un mejor contexto, es importante que veas a la IA como parte de la Manufactura Integrada por Computadora (CIM, por sus siglas en inglés). Esto incluye maquinaria controlada y sistemas automatizados entre las distintas áreas de la empresa, así como en la estructura general de la organización.
Con el apoyo de la IA, se habilita la innovación en tiempo real tanto en la gestión de datos como en el control de procesos. Por ello, es importante conocer cuáles son algunos de los principales beneficios que se obtiene al implementar esta tecnología.

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Nivel de alerta en tiempo real
Los responsables del área pueden recibir notificaciones en el instante en que surgen los problemas, ya sea de forma directa en sus dispositivos o mensajes de correo electrónico. Así se reducen los riesgos que pueden generar costos a la empresa.
Por otro lado, la información que se comparte entre los departamentos es verificada por algoritmos, lo cual brinda mayor certidumbre. A su vez, esto permite ahorrar tiempo y se consigue que los responsables de los procesos sean más eficientes con el tiempo.
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Decisiones más certeras
Las interfaces basadas en inteligencia artificial ayudan a los administradores de los procesos a analizar los datos de forma más efectiva y por ende a tomar decisiones más precisas que contribuyan a optimizar tiempos y reducir costos, entre otras ventajas.
Un aspecto que no hay que dejar pasar es el rol que jugará el personal humano, ya que será totalmente diferente, porque podrá enfocar en iniciativas estratégicas. Por ejemplo, en tener un contacto más directo con el cliente o tener una visión más completa de la producción, sin tener que estar 100 por ciento al pendiente.
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Planeación de lo producción al instante
Al implementarse de forma adecuada, la IA puede extraer valiosos insights a partir de grandes cantidades de información. La velocidad con la que lo hace facilita planear la producción en tiempo real. Por un momento piensa que puedes llegar fabricar con precisión los productos que está buscando un cliente en particular o un sector de los consumidores.
Un ejemplo de lo anterior se puede ver en el hecho de contar con sensores conectados al Internet de las cosas, así como información basada en Identificación por Radio Frecuencia (RFID, por sus siglas en inglés) u información logística. De esta manera es posible ajustar la producción sobre la marcha y evitar complicaciones que pueden derivar en retrasos.
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Reducción de costos
La pérdida de dinero sin duda impacta en la empresa, por lo que la inteligencia artificial a la hora de transformar la producción contribuye a varios factores: reducir las interrupciones de la cadena, menos pedidos tardíos, un mayor uso eficiente de los recursos, entre otras posibilidades.
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Aplicada de forma correcta, la IA puede contribuir a que los procesos sean más eficientes. Es cuestión de encontrar la manera en que esta tecnología resulte en un beneficio para la empresa, en aras para que pueda cumplir mejor con los compromisos adquiridos con los clientes.